Popurrí artístico
Publicado en Artesanos...
Miércoles, 15 de Abril del 2026

Popurrí artístico

Luego de una extensa búsqueda espiritual y dejando atrás su trabajo de cocinero, Eki Besada logró finalmente vivir del arte.

¿Qué disparadores o experiencias personales te iniciaron en la vocación artística?
Fue una búsqueda constante de cómo quería vivir. Iba pasando de crisis en crisis, probando distintas cosas, incluso viajando, medio en una búsqueda espiritual. Después de un viaje bastante profundo, agarré unas acuarelas que me habían prestado y empecé a jugar. Me re copé, empecé a publicar lo que hacía y de a poco comenzaron a llegar pedidos. En ese momento trabajaba como cocinero y estaba esperando que me confirmaran un laburo. Cuando me llamaron, dije que no. Desde ahí no paré más de dedicarme directamente al arte.

¿Tuviste grandes referentes en tu trayectoria como artista visual?
La verdad es que tuve un inicio muy autodidacta, no había pasado por ninguna institución artística, así que mi forma de trabajar era bastante intuitiva. Cuando empecé a dedicarme más en serio, me metí en la historia del arte y me influenciaron muchos pintores clásicos como Rembrandt y Velázquez, además de una influencia conceptual del surrealismo. Hoy en día me moviliza mucho la obra de Guillermo Lorca y, como docente/artista, me motiva Ricardo Celma.

¿Qué piezas o soportes preferís como forma de expresión de acuerdo a tu formación artística?
El bastidor de lienzo me resulta muy cómodo, pero siempre voy a tener un amor especial por las hojas de acuarela.

¿La actividad docente, qué aporta a tu obra?
Es fundamental. Durante la pandemia daba muchas clases particulares y tuve que adaptarme a lo virtual. En ese momento pintaba a la par de cada alumno, algo que antes no hacía, y terminé pintando y dibujando muchísimo. Fue clave para seguir aprendiendo, profundizar en mis búsquedas creativas y sostener un compromiso más fuerte con mi obra personal.

¿Cuáles son tus planes para el futuro inmediato?
Por ahora, seguir dando clases en el taller, que es un lugar clave en mi desarrollo profesional. También quiero seguir pintando para armar una exposición más completa, y continuar con los murales, que junto con los tatuajes son una base importante. Es un popurrí artístico que, si bien a veces es agotador, también es muy divertido.